domingo 15 de noviembre de 2009

Inocence Vida

En la calma de tus ojos encuentro la paz de mi juventud perdida.

En la inocencia de tus manos siento la esencia del ser humano.

En tu mirada curiosa se esconde un futuro y una vida por descubrir, por disfrutar.

Inocencia que un día perderás cuando mayor te hagas pero yo siempre recordaré.

Con mi nombre sonando de tu pequeña boca encuentro el susurro de un ángel por crecer.

En la confianza que depositas en la fuerza de mis brazos al cogerte me deshago.

En el trazado de tus finos cabellos encuentro la forma de tu sonrisa.

Espero impaciente tus bostezos para dormirte entre mis brazos, junto a mi corazón.

Espero impaciente tus sonrisas para llenar de felicidad un sólo momento de mi vida.

La hija que no tengo pero sin ser mía disfruto cuando entre mis brazos habitas.

jueves 12 de noviembre de 2009

DELIRIOS III

En construcción...

domingo 25 de octubre de 2009

Invencible demonio

Vuelves de nuevo, viejo demonio, a torturarme con mis tormentos. A echar aire en las cenizas que se cuando parece que se apagan, reavivas con tu soplar sulfuroso.

Dejame tranquilo vivir mi vida, viejo demonio del pasado. Ya nada puedes hacer más que torturar mi tormento una y otra vez.

Me destruyes otra vez y me envenenas.

Déjame vivir, te lo suplico.

sábado 24 de octubre de 2009

Amada desconocida

Amada desconocida,
en el anonimato ya te encuentras.
Conocida y desconocida al conocerte
me encuentro de nuevo en las redes de tu mirada.

Desconocida amada,
Que al son del tiempo te conozco.
Mas cuanto más intento no conocerte
más profundo ahondo en ti.

Atrapado en tus encantos me rindo
Cual naufrago en el atlántico
Esperando paciente aparecer la vela
De un barco llamado paz.

Pesadilla de mis sueños,
que en ellos habitas sin razón,
sin la razón de conocerte
cuando de nuevo quiero que seas mi desconocida.

Vida mía, que en ti encuentro el calor
de una víctima hipotérmica
que desesperada lucha
por sentir de nuevo sus sentidos, olvidar el delirio, y morir en paz.

viernes 16 de octubre de 2009

Amor Enfermizo

Porque sé que eres el amor de mi vida me desvivo.

Porque tu cuerpo es la proyección de mis deseos.

Porque tus ojos son la incógnita de mi vida.

Porque tu piel es imposible de recorrer en un sólo trazado.

Porque tu sudor es la esencia que me guía.

Porque tu aliento es el aire que me asfixia.

Porque tu latir es el ritmo enfermizo de mis pensamientos.

Porque tu presencia es la obsesión que me paraliza.

Porque tu ausencia es la pesadilla que me mortifica.

Porque bajo las sábanas contigo encuentro la razón de mi vida.

Porque tu voz resuena en el silencio de mis agonías.

Porque tu pelo me enreda en el sin vivir de sus caricias.


Porque, sin más, eres mía.

jueves 15 de octubre de 2009

Latidos enfermizos

Cuando la razón huye del infierno del amor
sin más escudo que nuestro enemigo llamado pasión,
la espiran se convierte en el sin vivir
de amarte para sobrevivir.

Sólo cuando bajo las sábanas me encuentro contigo,
consigo tomar aliento para enfrentarme a mi propio infierno:
tu ausencia.

Cuando te acaricio alimento mi alma con gritos sordos
posesión enfermiza que me consume pero hace latir con fuerza
ese corazón que quiebra a golpes mi alma y la despedaza.

Eres mi desequilibrio emocional más absoluto pues ya, sin ti, no puedo vivir.

martes 29 de septiembre de 2009

Dulce veneno de mujer

Eres tú, vida mía, quien arrancas mi alma a tiras sin yo poder defenderme. Atado de pies y manos, pero sin venda, veo como me vás robando todo lo que es mío.

Inundado por tu dulce saliva me vas ahogando cada noche en el tormento de sentirte mía, que cuanto más intento poseerte, más aumenta mi agonía.

Es tu dulce veneno de mujer el que recorre mi alma sin control ni guía, mas no puedo respirar ya sin ese veneno que mantiene mi corazón en jaque cada día.

Son tus ojos los que veo en las penumbras de mi melancolía, clavados como puñales afilados en los míos, viéndote por dentro, luchando por entrar en ellos, luchando por recorrer el camino que se adentra en ti, en tu alma, en tu dicha.

Son tus manos las que roban mi energía, cuando mi cuerpo recorres sin compasión y haciendo de su danza el baile de mi desesperación por no perderlas cuando llegue la luz del alba y nos separe nuestras propias vidas.

Es el tiempo mi enemigo más acérrimo que, sin compasión, se acomoda en mis pensamientos más agónicos, más profundos, mas angustiantes que el propio latir del corazón.

Corazón que late a golpes de amor y no descansa en su labor, la de transportar mi sangre envenenada a todo mi cuerpo sediento de ti.

Manos que sueñan con tocarte cuando no estás pero que sufren al rozarte pensando en no volver a sentirte como antes, cuando te sentía mía.

Imaginación que vaga, incansable, en las cenizas de un ayer sin mañana, sin más trono que el que un día tuve y fuí destronado. En ese trono de cenizas ya consumidas.

En ese espacio que ocupo y tú estás, sin más aliento ni pensamiento de hacerte esta noche mía.